Lunes sin Carne: Pastelitos de Garbanzo crujiente
Dificultad: fácil
Tiempo de preparación: 20 minutos
Raciones: para 4 pastelitos grandes o 6 medianos
Ingredientes:
250 g de garbanzos cocidos
1 cucharada de maicena
1 cucharada de aceite de oliva
1/2 diente de ajo machacado o 1/2 cucharadita de ajo en polvo
1/2 cucharadita de tomillo
1/2 cucharadita de perejil picado
una pizca de hierbabuena o menta picada
una pizca de pimienta negra molida
1/4 de cucharadita de sal
pan rallado
harina de trigo
aceite para freír
Lava y escurre muy bien los garbanzos. Ponlos en un bol y aplástalos con un tenedor o con un machacador de patatas junto con el aceite de oliva, el ajo, tomillo, perejil, hierbabuena y sal. En un vaso mezcla la maicena con 3 cucharadas de agua fría. Remuévelo bien y agrégalo a los garbanzos. Mézclalo bien sin batirlo.
En una sartén antiadherente, pequeña y alta, calienta el aceite (aproximadamente lo justo para que cubra hasta la mitad de los pastelitos) a fuego medio-alto.
Pon pan rallado en un plato y harina en otro. Divide la masa en 4-6 porciones, cógelas de una en una haciéndolas una bola y después aplastándola para hacer los pastelitos. Pásalos primero por el pan rallado para que cojan una capa fina. Después cúbrelos bien con la harina, presionando para que se impregnen bien, y aprovechando para corregir la forma. Ve poniéndolos en el aceite caliente (de uno en uno o de dos en dos, según el tamaño de la sartén) a fuego medio-alto, y fríelos unos 3 minutos por cada lado, o hasta que queden dorados y crujientes. Sácalos a un plato con papel de cocina absorbente y déjalos reposar un par de minutos antes de servir.
Se pueden servir con repollo, col o lechuga picada, gomasio, tomate y vinagre balsámico, o con una ensalada de verduras frescas y encurtidos. El zumo de limón hace una buena combinación de sabores, y añadiendo un poco de cebollino, rabanitos y canónigos le das muchísimo color al plato.
El motivo de poner primero el pan rallado y después la harina (y no al revés) es porque si pasamos el pan rallado después, quedará poco adherido y bien se nos soltará por todo el aceite o no quedará tan crujiente. Si lo haces sólo con pan rallado es muy posible que se te “desintegren” los pastelitos en la sartén (¡y además salpica mucho aceite!). No es necesario pasarlos primero por ninguna mezcla líquida, la propia humedad de la mezcla de garbanzo es suficiente para conseguir ese rebozado crujiente.
Fuente: CreatiVegan












Comentarios
Todavía no hay comentarios.
Deja un comentario